Astrónomos en Chile revelan el origen de la Pequeña Nube de Magallanes

Un estudio centrado en cúmulos estelares revelaron una antigua fusión registrada hace 6.000 millones de años, la que habría dado origen a esta galaxia.

La historia de la Pequeña Nube de Magallanes (SMC), una de las galaxias más cercanas a la Vía Láctea, acaba de adquirir un nuevo nivel de complejidad. El estudio “The VISCACHA survey XIV Chemical evolution history of the SMC: The Southern Bridge Clusters”, liderado por Saroon Sasi, Investigador Adscrito del Centro de Astrofísica y Tecnologías Afines (CATA) y por el Investigador Adjunto del CATA y académico de la UNAB, Bruno Dias, reveló que los cúmulos estelares de la región Southern Bridge (SB) comparten la misma huella química que los del West Halo (WH).

 

La investigación también cuenta con la participación del Investigador Principal del CATA y también académico UNAB, Dante Minniti. Este hallazgo confirma que la Pequeña Nube de Magallanes se formó a partir de una gran fusión galáctica ocurrida hace 6.000 millones de años, un evento que redefinió su estructura y composición química.

 

“Los cúmulos estelares son «fósiles» ideales de la evolución galáctica, ya que conservan las condiciones químicas y físicas de los entornos en los que nacieron. A diferencia de las estrellas de campo, que pueden migrar y mezclarse con el tiempo, estos son sistemas relativamente cerrados. Sus poblaciones estelares son coetáneas y químicamente homogéneas, lo que las convierte en trazadores precisos del medio interestelar en épocas específicas”, comenta Saroon Sasi, también estudiante de doctorado de la UNAB.

 

“En regiones dinámicamente complejas como Southern Bridge (SB) y West Halo (WH), donde las interacciones de marea, las fusiones y los flujos de gas han esculpido las afueras de la Pequeña Nube de Magallanes, los cúmulos estelares sirven como cápsulas del tiempo. Su relación de edad-metalicidad (AMR), abundancias elementales y distribuciones espaciales codifican las huellas de eventos pasados. A través de ellos, podemos reconstruir la línea temporal evolutiva de la galaxia con mayor fidelidad”, detalla Sasi.

 

El equipo analizó el 67% de los cúmulos conocidos en el Southern Bridge, aplicando la misma metodología utilizada previamente en la región del West Halo. El resultado fue revelador: ambas zonas muestran un patrón de evolución química prácticamente idéntico, caracterizado por una caída abrupta de la metalicidad hace unos 6.000 millones de años, seguida de un período de enriquecimiento acelerado, dando con el origen de la Pequeña Nube de Magallanes en la forma como la conocemos hoy.

 

“La única forma de explicar esta disminución tan marcada es que la galaxia recibió una gran inyección de gas muy pobre en metales, proveniente de otra galaxia. No fue un evento menor, sino una fusión a gran escala que dejó una huella química que todavía podemos medir hoy”, comenta Bruno Dias.

 

“Para trazar esta fuerte evidencia, fue necesario analizar la población de cúmulos de estrellas que sirven como fósiles de la evolución química de la Pequeña Nube de Magallanes con datos de alta calidad observados por el proyecto VISCACHA y analizados de forma homogénea. De esta forma somos capaces de medir su edad, su composición química, sus distancias y su posición en el espacio con precisión”, detalla el Investigador Adjunto del CATA.

 

Antecedentes previos de galaxias

 

La Pequeña Nube de Magallanes (SMC) es una galaxia enana irregular de características complejas en su estructura, dinámica y evolución química. Sin embargo, el trabajo que está realizando y los resultados de estudios anteriores del proyecto VISCACHA, muestran que su historia es mucho más rica y dinámica.

 

“Nuestros hallazgos muestran que esta fusión introdujo gas prístino y pobre en metales en la SMC, lo que provocó una fuerte caída de la metalicidad seguida de un brote de formación estelar. Esta huella química se conserva en los cúmulos estelares de las regiones del Southern Bridge y el West Halo. Lo que hace que este descubrimiento sea especialmente interesante es que sugiere que la SMC no es sólo una galaxia pequeña e irregular, sino que es el resultado de un proceso de formación más complejo. La fusión no sólo dio forma a sus afueras, sino que probablemente forjó la estructura actual y la identidad química de la SMC”, detalla Sasi.

 

El Investigador Adscrito del CATA también explica que este es un acontecimiento fundamental para comprender cómo evolucionan las galaxias enanas. “Se han hecho descubrimientos similares en sistemas más grandes. Por ejemplo, el halo de la Vía Láctea se formó en parte a través de una gran fusión con la galaxia Gaia-Sausage-Enceladus hace unos 8.000 – 10.000 millones de años. Otras galaxias, como M64, muestran signos de fusiones menores y discos de gas contrarrotatorios. A diferencia de esos sistemas lejanos o masivos, la SMC está cerca y es significativamente más pobre en metales”.

 

Próximos pasos: ampliar la mirada

 

El equipo ahora busca ampliar la investigación a otras zonas poco exploradas de la SMC, como las regiones Counter Bridge y Northern Bridge, para determinar si también conservan la huella de aquella gran fusión galáctica o si siguieron trayectorias de enriquecimiento distintas.

 

“Realizaremos estudios espectroscópicos de alta resolución en cúmulos clave de estas regiones, buscando huellas químicas más finas. Esto nos permitirá precisar el momento, la naturaleza y el impacto de la fusión en la historia completa de la galaxia”, adelanta el estudiante de Doctorado.

 

Este estudio, y los anteriores relacionados, forman parte del VISCACHA Survey, un proyecto internacional que busca comprender la evolución química y estructural de las galaxias más cercanas a la nuestra. El proyecto es liderado por Bruno Dias, investigador CATA y académico UNAB. Para el CATA, estos resultados consolidan su aporte en la investigación de frontera sobre la formación galáctica.

 

“Cada cúmulo que estudiamos nos entrega piezas de un rompecabezas que revela cómo se formaron las primeras galaxias. Que podamos hacerlo desde Chile, contribuyendo a la astronomía mundial, es un orgullo y un estímulo para seguir investigando”, concluye el Investigador CATA, Bruno Dias




FORUM SHOPPING.

Señor Director:

El reciente fallo de la Corte de Apelaciones de Concepción, que declaró inadmisible la querella por prevaricación imprudente contra el ministro Álvaro Mesa, no es un hecho menor. Este episodio desnuda cómo funciona nuestro sistema judicial cuando se trata de blindar a uno de los suyos, y explica en parte por qué la ciudadanía ha perdido toda confianza en la justicia.

La cronología es reveladora. La Corte de Temuco se inhabilitó íntegramente, trasladando el caso a la Corte de Valdivia. Allí, primero se declaró admisible la querella presentada por la abogada Carla Fernández; sin embargo, en menos de 24 horas, la misma Corte cambió de criterio y la declaró inadmisible. Días más tarde, la defensa del ministro Mesa recurrió a la Corte de Concepción, presentando un recurso de amparo que se tramitó con rapidez inusitada y en carácter reservado. El resultado fue un fallo unánime —dictado por tres juezas, una de ellas suplente— que blindó definitivamente al magistrado.

La maniobra es evidente: el amparo está diseñado para casos urgentes de privación de libertad, cuando una persona está detenida ilegalmente o amenazada en su libertad personal. Aquí no había nada de eso: Mesa no estaba preso, ni formalizado, ni con medidas cautelares. La vía del amparo fue usada como un atajo para frenar la querella, en una jugada procesal que bordea el “forum shopping”, es decir, buscar el tribunal más conveniente para obtener un resultado favorable.

Peor aún, el trámite en Concepción se llevó adelante de manera tan veloz y reservada que todo indica que la abogada Fernández quedó sin posibilidad de presentar descargos antes del fallo.

El fallo contiene además un punto crítico. En su considerando 11°, el tribunal sostuvo que admitir la querella equivaldría a “criminalizar el ejercicio de la jurisdicción”. Traducido a lenguaje ciudadano: un juez no podría ser investigado penalmente por lo que hace al dictar sentencia, aunque se le acuse de prevaricación. Esto equivale a instaurar un fuero supraconstitucional para los jueces, que los deja al margen de toda responsabilidad penal. La independencia judicial no puede confundirse con impunidad.

Este tipo de blindajes no son exclusivos de Chile. En países como España o Argentina también se han visto jueces protegidos por sus pares frente a acusaciones graves, siempre con la misma consecuencia: una ciudadanía que deja de confiar en la justicia. Aquí, lamentablemente, vamos por el mismo camino.

La paradoja es brutal: mientras se cierra toda investigación sobre Mesa —un juez que incluso suena como candidato a la Corte Suprema—, en la misma región el crimen organizado y el narcoterrorismo avanzan impunemente. Y todavía más: Mesa dicta sentencias como ministro en visita extraordinaria bajo un procedimiento que dejó de existir en 2005 y sobre hechos de hace más de 50 años. Si el involucrado hubiera sido un general, un almirante o un coronel, ya estaría siendo arrasado mediáticamente y procesado “en tres tiempos”.

Este fallo se dicta en un contexto donde apenas un 10% de la ciudadanía evalúa positivamente al Poder Judicial y un 77% cree que no asegura igualdad ante la ley. Y no es casualidad: se acumulan decisiones como esta, denuncias de irregularidades en Temuco, y al mismo tiempo el propio Fiscal Nacional, Ángel Valencia, está bajo investigación por reuniones con influyentes abogados y políticos que no fueron registradas conforme a la Ley de Lobby. A ello se suma que la Corte Suprema abrió cuadernos de remoción contra el ministro Antonio Ulloa y la ministra Verónica Sabaj, ambos vinculados al caso Hermosilla y acusados de haber solicitado favores para designaciones y beneficios personales. El panorama es claro: la justicia chilena se encuentra en medio de una crisis de confianza, con jueces y fiscales cuestionados, fallos contradictorios y procedimientos opacos, lo que refuerza la percepción ciudadana de que existe una telaraña institucional de protección corporativa.

Ahora lo que correspondería es que la abogada Fernández presente un recurso de apelación, lo que abriría la vía para que la Segunda Sala de la Corte Suprema conozca y resuelva el caso. Veremos entonces si, llegado ese momento, algún ministro con cercanía al juez Álvaro Mesa se inhabilita —como sería lo correcto “por justicia”— o si nuevamente prevalece la lógica del blindaje corporativo.

Atentamente,

Christian Slater Escanilla.

Coronel (R) del Ejército de Chile.




FINALIZA EJERCICIO MILITAR “SOUTHERN VANGUARD 2025”

Ejercicio “Southern Vanguard 2025” culmina con éxito en Antuco: más de 600 soldados de cuatro países fortalecen cooperación militar en la montaña, así lo informó la Dirección de Comunicaciones Estratégicas del Ejército.

En uno de los entornos más desafiantes del sur de Chile, el imponente paisaje cordillerano de Antuco fue escenario del Ejercicio Combinado “Southern Vanguard 2025”, una operación militar internacional que durante 20 días reunió a más de 600 efectivos de montaña provenientes de los Ejércitos de Chile, Estados Unidos, Argentina y Perú.

Este entrenamiento multinacional, desarrollado entre el 11 y el 29 de agosto en la Región del Biobío, tuvo como principal propósito incrementar las capacidades de combate invernal de las tropas y consolidar la interoperabilidad entre los países participantes. La actividad se realizó en el marco de los acuerdos bilaterales entre Chile y el Ejército Sur de los Estados Unidos, y fue liderada por la III División de Montaña del Ejército de Chile, unidad especializada en operar en los terrenos más exigentes de la geografía nacional.

La ceremonia de clausura, realizada en el Destacamento de Montaña N°17 “Los Ángeles”, fue encabezada por el Comandante en Jefe del Ejército de Chile, General de Ejército Javier Iturriaga del Campo, y el Comandante del Ejército Sur de Estados Unidos, Mayor General Philip J. Ryan. En el acto participaron además altas autoridades militares de las naciones invitadas y delegaciones extranjeras.

Este ejercicio tenía un propósito claro: incrementar la interoperabilidad entre los ejércitos de los países amigos en todos los niveles de mando, instrucción y entrenamiento, y en el desarrollo de las operaciones bajo una situación de combate.

La operación involucró a unidades del Destacamento de Montaña N°17 del Ejército de Chile, a efectivos de la 10ª División de Montaña del Ejército de Estados Unidos, una agrupación de la Compañía “Cazadores 6” de la VI Brigada de Montaña del Ejército Argentino, y una escuadra de la Escuela de Montaña del Ejército del Perú. Durante casi un mes, estas fuerzas trabajaron codo a codo en maniobras tácticas, vida y desplazamientos en montaña, combate y ejercicios de evacuación, todo lo anterior bajo condiciones climáticas adversas.

Una de las claves del éxito fue la fase inicial de instrucción, desarrollada por especialistas chilenos de la III División de Montaña, quienes nivelaron conocimientos y técnicas fundamentales con sus pares extranjeros, preparando a las unidades para operar en condiciones de montaña invernal.

“La búsqueda de la interoperabilidad fue un desafío permanente. Esta abarcó todas las áreas necesarias para desarrollar un ejercicio de esta magnitud, tanto en el ámbito de la planificación, del desarrollo de las operaciones y también en el gran despliegue logístico y administrativo, capaz de soportar los requerimientos de más de 600 hombres, habitabilidad, maquinarias, equipos y combustibles, durante casi un mes en terreno”, destacó el General de Brigada Claudio Mardones P., Comandante en Jefe de la III División de Montaña y Director del ejercicio.

A medida que avanzaron las jornadas, los soldados no solo enfrentaron el rigor del clima, sino que también forjaron lazos que traspasan uniformes y fronteras. La convivencia en terreno, el compartir raciones, las marchas nocturnas y las conversaciones son parte de una experiencia que no se limita a lo técnico ni a lo táctico, sino que pone en valor lo humano.

“Lo más importante, forjamos amistades que trascienden fronteras y que perdurarán más allá de este ejercicio. Ese es el verdadero valor de Southern Vanguard, es decir, además de entrenar duro, construir los lazos de confianza, fraternidad y respeto mutuo. Tal como se señaló en la ceremonia de apertura, este ejercicio no se trata solo de tácticas o terreno, se trata de las personas con quién lo hacemos, de los valores que compartimos y de la hermandad que nos une en la paz y en la crisis”, añadió el General Mardones.

En palabras del Comandante del Ejército Sur de Estados Unidos, Mayor General Philip J. Ryan, el ejercicio dejó una huella profunda en cada uno de los participantes y reafirmó el compromiso de las naciones con la estabilidad regional. “Al conmemorar la conclusión del Ejercicio Southern Vanguard 2025, me siento orgulloso y con una profunda sensación de logro. Durante las últimas semanas, soldados de la 10ª División de Montaña del Ejército de Estados Unidos entrenaron codo a codo con los soldados de la III División de Montaña del Ejército de Chile, junto con los aliados de Argentina y Perú. En un terreno de montaña exigente y clima frío, demostraron una cooperación,

profesionalismo y determinación excepcionales. Southern Vanguard es más que un ejercicio, es una demostración de nuestra sólida colaboración y nuestro compromiso compartido con la seguridad y estabilidad en este hemisferio. Con pendientes pronunciadas, mañanas frías y valles estrechos, demostraron que cuando nos unimos y trabajamos como un solo equipo, somos más fuertes y capaces”.

Esta fue la segunda versión del ejercicio Southern Vanguard, instancia que, además de evidenciar el excelente nivel de preparación de las tropas de montaña chilenas, consolida a la III División de Montaña como una fuerza de referencia en el ámbito internacional.

La experiencia de Southern Vanguard 2025 demuestra que más allá de la geografía desafiante y del rigor del invierno cordillerano, cuando se comparten valores, conocimientos y un propósito común, es posible construir una fuerza verdaderamente integrada, sólida y preparada para responder en escenarios de paz, crisis o conflicto.