Descentralización como una política de desarrollo

A casi dos años de la elección de los gobernadores regionales, hemos podido constatar interesantes ejemplos de gestión y liderazgo. Es el caso de los gobernadores Rodrigo Díaz y Luciano Rivas, en Biobío y La Araucanía respectivamente, quienes han demostrado capacidad para convocar y movilizar a las distintas autoridades en escenarios de gran convulsión por hechos violentos. También el caso del gobernador Claudio Orrego, con la dificultad que supone dirigir una región como la Metropolitana; o el gobernador Patricio Vallespín, en Los Lagos, al invitar a conversar a distintos actores para identificar brechas, desafíos y compromisos en materia ambiental.

No obstante, en veredas opuestas encontramos casos donde el propio consejo regional cuestiona a su máxima autoridad por déficits de gestión y no son casos aislados. Si aplicamos la regla de ejecución, comparando el presupuesto inicial aprobado para los gobiernos regionales en 2022 con su ejecución final real, esta no habría superado el 85%, afectando con ello la capacidad de crecimiento y creación de empleos.

Cabe entonces concordar que la elección de los gobernadores es solo un eslabón de una compleja cadena de instituciones y decisiones que como país debemos construir. En tal sentido, uno de los desafíos más importantes sigue siendo la formación, atracción y retención de capital humano calificado en regiones.

Desde las universidades, es una tarea que debemos abordar con decisión, no solo asegurando la excelencia académica, sino que imprimiendo sólidos valores y estimulando el compromiso de los jóvenes con sus comunidades. Programas y proyectos destinados a involucrar tempranamente a estudiantes e investigadores en asuntos de interés público marcarán una contribución sustantiva para el desarrollo regional.

Pero se hace complejo atraer y retener capital humano calificado si no existen incentivos adecuados a la inversión, con procedimientos expeditos para iniciar nuevos negocios y estímulos tributarios transitorios. Por eso, el rol del Estado, en sus distintos niveles, debe ser entendido como un catalizador que promueva el pleno desarrollo de la actividad privada distribuyendo sus recursos de manera equitativa en el territorio. Por su lado, el sector privado debe contribuir en la generación de bienes públicos y el desarrollo sostenible de la industria de la mano de las comunidades.

Finalmente, un proceso de descentralización efectivo necesita de altos niveles de coordinación entre las instituciones del Estado: municipios, gobiernos regionales, ministerios y servicios públicos. Esto requiere un diseño orgánico de competencias y facultades bien definido y el compromiso político de las distintas autoridades de avanzar en un actuar complementario y no competitivo, articulado y no desconectado, motivados por el sentido de urgencia y la responsabilidad que exige administrar los recursos de todos los chilenos.

 

María Paz Troncoso Pulgar

Centro de Políticas Públicas

Facultad de Economía y Gobierno

Universidad San Sebastián

Ex Subsecretaria de Desarrollo Regional




El valor biocultural de las vacaciones

Hace unos días, la Ministra de Medioambiente Maisa Rojas, declaró que la biodiversidad será la prioridad ambiental 2023, considerando como desafío principal; “transversalizar y relevar la importancia de la biodiversidad”. Esta tarea que en palabras más simples se refiere a conservar la variedad de seres vivos en nuestro planeta, viene impulsada entre otras razones por el histórico acuerdo logrado en la COP15 sobre Diversidad Biológica, donde 188 gobiernos consensuaron proteger el 30% del planeta y el 30% de los ecosistemas degradados para 2030.

 

La naturaleza es clave en nuestra subsistencia como sociedad, de hecho, según datos del Banco Mundial, más del 50 % del PIB a nivel planetario -44 billones de dólares-, depende de los servicios que la naturaleza nos brinda.

 

En esta innegable interdependencia entre naturaleza y humanidad, el desafío es de tal magnitud, que aún cuando se trabaja a nivel mundial, estatal, no gubernamental y privado; proteger el 30% de la biodiversidad de aquí a 2030 se ve como una meta casi imposible, donde el aporte de cada persona es esencial. En ese espíritu, los meses de verano, donde la mayoría salimos de vacaciones y vamos a descansar a otros lugares, la invitación es que seamos turistas conscientes y respetuosos, sobre todo en aquellos lugares donde no conocemos la diversidad de flora y fauna del espacio y por lo mismo se hace más difícil cuidarla.

 

Hay diferentes maneras de proteger nuestro patrimonio natural y una de ellas por ejemplo  es teniendo precaución al manejar. En Chile, más de 1.500 especies nativas al año son atropelladas, según cifras de la plataforma digital Fauna Impactada. Y en específico, en 2022, sólo en la Isla grande de Chiloé, se registraron más de 100 atropellos de pudúes, una especie carismática y única en el mundo, sólo presente en Chile y Argentina. Parte de las líneas de trabajo de Fundación Lepe, desde la evolución de nuestro propósito hacia un desarrollo regenerativo comunitario; son el Turismo Responsable y Sustentable; y el Patrimonio, tanto natural como cultural, en ese marco, a fines del año pasado, vimos la oportunidad de aportar en la conservación del pudú en Chiloé y nos sumamos a una campaña de prevención de atropellos, que precisamente se inició a principios de enero, con la instalación de 24 señaléticas en diversos puntos de la Ruta 5 sur en la isla. Iniciativa que también contempla la educación vial junto a Carabineros, por más de un mes.

 

Campañas como ésta, donde Fundación Lepe trabaja en colaboración con otras organizaciones de la zona, no sólo buscan concientizar y comprometerse con el entorno natural del que dependemos como humanidad, también instala la necesidad de hacernos responsables de los destinos que visitamos, dejando una huella o impacto positivo, a través de un turismo responsable y sustentable, que priorice la mantención de la identidad del lugar, su desarrollo sostenible y la economía local.

Columna de Opinión

Verónica Morales Ibáñez

Directora Ejecutiva Fundación Lepe

 

 




DISMINUYEN LOS CASOS DE COVID, PERO PREOCUPA MORTALIDAD

El reporte de casos de este sábado 14 de enero registra 2.931 casos nuevos de COVID-19, con una positividad de 13,4% en las últimas 24 horas a nivel nacional, con 16.832 exámenes, PCR y test de antígeno. La positividad diaria en la Región Metropolitana es de 13,72%. Aun así, se mantiene preocupante la cifra de fallecimientos.

De los 2.931 casos nuevos, un 59% se diagnostica por test de antígeno, un 28% se origina por búsqueda activa de casos (BAC) y un 10% de los notificados son asintomáticos. En cuanto a la Región Metropolitana presenta un 53% por antígeno, un 34% por BAC y 8% de los casos notificados son asintomáticos.

El Ministerio de Salud analizó las nuevas cifras y señala que los casos nuevos confirmados a nivel nacional disminuyen en 13,2% en la última semana, mientras que en los últimos 14 días se reducen en 18,6%. Además en su análisis agraga algo positivo: quince regiones reducen sus casos en los últimos siete días, y también 16 lo hacen en las últimas dos semanas, manteniendo una mayor positividad de casos en la última semana en O’Higgins, Coquimbo, Antofagasta y Tarapacá.

Por su parte la región de Atacama tiene la tasa de incidencia actual más alta por cada 100 mil habitantes, seguida por Coquimbo, Antofagasta y Aysén.

REPORTE DIARIO

Según el reporte de hoy, de los 2.931 casos nuevos de COVID-19, 1.866 corresponden a personas sintomáticas y 198 no presentan síntomas. Además, se registraron 867 test PCR Positivo que no fueron notificados.

La cifra total de personas que han sido diagnosticadas con COVID-19 en el país alcanza las 5.084 978. De ese total, 9.567 pacientes se encuentran en etapa activa, considerando un aislamiento de 5 días desde el inicio de síntomas o desde la toma del test, según criterio de fase de Apertura. Los casos recuperados son 4.994.221.

En cuanto a los decesos, de acuerdo con la información entregada por el Departamento de Estadística e Información de Salud (DEIS), en las últimas 24 horas se registraron 30 fallecidos por causas asociadas al COVID-19. El número total de fallecidos asciende a 63.496 en el país.

Al día de ayer, 128 personas se encontraban hospitalizadas en Unidades de Cuidados Intensivos, de las cuales 97 permanecían con apoyo de ventilación mecánica. Con relación a la Red Integrada de Salud, existe un total de 283 camas críticas disponibles para el paciente que lo requiera, independiente de la región donde se encuentre.

Respecto a la Red de Laboratorios y la capacidad diagnóstica, ayer se informaron los resultados de 16.832 exámenes PCR y test antígeno, alcanzando a la fecha un total de 47.916.106 analizados a nivel nacional. La positividad para las últimas 24 horas a nivel país es de 13,35% y en la Región Metropolitana es de 13,72%.

Con respecto a las Residencias Sanitarias, se dispone de 5 recintos de hospedaje, con 349 camas totales. La ocupación real a nivel nacional es de un 21%, quedando un total de 185 camas disponibles para ser utilizadas.

IMPORTANTE: Las personas que no cuenten con las condiciones para realizar una cuarentena efectiva en su hogar y requieran trasladarse a una Residencia Sanitaria, pueden llamar al Fono 800 371 900 o ingresar al sitio web del ministerio en www.minsal.cl.