18 Y 19 DE SEPTIEMBRE: FERIADOS IRRENUNCIABLES EN CHILE

Los días 18 y 19 de septiembre (Fiestas Patrias en Chile) están establecidos como feriados obligatorios e irrenunciables para los trabajadores del comercio, la regla general es que la gran mayoría del personal de malls, supermercados y grandes tiendas debe descansar.

Sin embargo, la ley y la Dirección del Trabajo (DT) contemplan excepciones específicas de trabajadores que sí pueden y otros deben trabajar si su empleador lo requiere.

¿Quiénes deben trabajar mientras Chile celebra las Fiestas Patrias?

Mientras millones de chilenos se preparan para desplegar banderas, encender parrillas y celebrar una nueva versión de las Fiestas Patrias los días 18 y 19 de septiembre, una parte importante de la fuerza laboral se enfrenta a una realidad distinta. Las normativas sobre feriados obligatorios e irrenunciables buscan garantizar el derecho al descanso de los trabajadores del comercio.

No obstante, la paralización total del país es logística y operativamente imposible, lo que obliga a mantener servicios esenciales activos. La legislación chilena establece un marco detallado de excepciones que permite la apertura de ciertos rubros estratégicos para atender el flujo de turistas, emergencias y necesidades básicas de la ciudadanía durante las jornadas festivas nacionales.

Entre los establecimientos autorizados para funcionar destacan:

–  Restaurantes, clubes y locales gastronómicos.

–  Centros de entretenimiento: Cines, espectáculos en vivo, discotecas, pubs, cabarés y casinos de juego.

–  Expendios de combustibles (servicentros) y las tiendas de conveniencia asociadas a estas estaciones, siempre que en ellas se preparen alimentos para consumo inmediato en el mismo local.

–  Farmacias de urgencia o aquellas que deban cumplir con turnos fijados por la autoridad sanitaria.

–  Locales comerciales ubicados en aeródromos civiles públicos y aeropuertos.

–  Pequeños negocios de barrio (almacenes): Pueden abrir siempre y cuando sean atendidos de forma directa por sus propios dueños o familiares directos.

Para equilibrar esta balanza, la Dirección del Trabajo fiscaliza estrictamente que las empresas que operan bajo estas excepciones respeten los derechos laborales vigentes. Esto incluye el pago de los recargos legales correspondientes cuando se trabaja en días festivos y una medida crucial de equidad: el descanso bianual, que obliga a los empleadores a otorgar el feriado del 18 y 19 al trabajador al menos una vez cada dos años.

En definitiva, Fiestas Patrias se convierte en un espejo de la sociedad moderna, donde la necesidad de festejar y desconectarse convive con la indispensable labor de quienes sostienen el pulso diario del país. Gracias a un delicado equilibrio entre la normativa legal y la flexibilidad operativa, Chile logra celebrar sus tradiciones sin descuidar los servicios que garantizan el bienestar colectivo.




ESTE SABADO SE INICIA EL HORARIO DE VERANO

La medianoche de este sábado 5 de septiembre se inicia el horario de verano en varias regiones del país; los relojes deberán adelantarse una hora para adoptar el huso horario UTC-3. La medida busca aprovechar la luz natural durante las tardes de primavera y verano.

Este sábado 5 de septiembre se concretará un nuevo cambio de hora en el territorio nacional con el retorno oficial del horario de verano. A las 23:59 horas, los relojes deberán adelantarse 60 minutos para marcar las 01:00 AM del domingo 6 de septiembre. Si bien la mayoría de los teléfonos inteligentes, computadores y dispositivos móviles realizan este ajuste de forma automática, las autoridades recomiendan revisar la configuración previa y modificar manualmente aquellos aparatos convencionales.

La modificación horaria se aplicará en casi todo el Chile continental —desde la Región de Arica y Parinacota hasta la de Los Lagos— e insular, donde en Rapa Nui e Islas Salas y Gómez el reloj avanzará a las 22:00 hora local. Por su parte, las regiones de Aysén, Magallanes y la Antártica Chilena quedarán excluidas de esta medida, ya que mantienen la zona horaria UTC-3 de manera permanente durante todo el año.

La medida del horario de verano en Chile tiene sus antecedentes en la década de 1920 y 1940, pero se implementó de forma oficial y continua a partir de 1968, bajo el gobierno del Presidente Eduardo Frei Montalva, teniendo como origen la sequía que afecto el país el año 1968, una de las sequías más severas de su historia, afectando indirectamente la generación de electricidad.

Con este ajuste se buscó alinear la rutina diaria con el incremento natural de la luz solar primaveral y veraniega, desplazando la claridad hacia las tardes. Con esta extensión de la iluminación del día se busca promover la eficiencia energética al reducir el uso de luz artificial en la tarde-noche.

La medida se encuentra regulada formalmente mediante el Decreto N° 98, marco normativo que fija el inicio del horario de verano en septiembre y establece su vigencia hasta el primer sábado de abril del año siguiente. Con esta actualización, el país inicia formalmente la transición hacia la temporada estival.




BIBLIOTECA NACIONAL CUMPLIO 213 AÑOS DE EXISTENCIA

La Biblioteca Nacional de Chile conmemoró oficialmente su aniversario número 213 con una ceremonia en la Sala Ercilla que estuvo marcada por la incorporación de una valiosa colección de mapas históricos de Chile y Magallanes.

El evento contó con la participación de diversas autoridades nacionales, entre ellas el ministro de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Francisco Undurraga; la directora subrogante de la institución, Soledad Abarca; y la embajadora Patricia Araya, jefa de la División de las Culturas y Diplomacia Pública.

Asimismo, asistieron el director del Centro de Investigaciones Diego Barros Arana, Jaime Rosenblitt, y el vicedecano de la Facultad de Artes Liberales de la Universidad Adolfo Ibáñez, Rodrigo Moreno, quienes destacaron el valor patrimonial del nuevo fondo cartográfico.

Fundada el 19 de agosto de 1813 por la Junta de Gobierno integrada por Francisco Antonio Pérez, Agustín Manuel Eyzaguirre y Juan Egaña mediante una proclama en El Monitor Araucano, la institución nació para recoger el espíritu ilustrado de los forjadores de la patria.

Tras superar momentos complejos como la pausa obligada por la derrota patriota en Rancagua en 1814, la biblioteca consolidó sus cimientos gracias al impulso de Bernardo O’Higgins y a la gestión de figuras clave como Manuel de Salas y fray Camilo Henríquez.