DECLARACIÓN PÚBLICA

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El acceso a medicamentos exige fortalecer la atención farmacéutica.
El Colegio de Químicos Farmacéuticos y Bioquímicos de Chile A.G. rechaza categóricamente el Boletín
N.º 18.719-11, presentado por el diputado Diego Vergara y otros parlamentarios, que propone prescindir
del químico farmacéutico en determinadas farmacias. Esta iniciativa debilita una garantía sanitaria
fundamental para la seguridad de las personas: la dirección técnica y supervisión profesional del químico
farmacéutico.
La falta de acceso a medicamentos en comunidades rurales y aisladas es un problema real que exige una
respuesta urgente del Estado. Sin embargo, resolver esta brecha no puede significar reducir las garantías
sanitarias ni prescindir de los profesionales responsables de la atención farmacéutica.
Además, el proyecto propone una modificación general que no se limita a localidades aisladas, comunas
sin farmacias o situaciones excepcionales.
La dirección técnica no es un costo prescindible. La dispensación, la conservación de medicamentos, la
vigilancia sanitaria y la supervisión del fraccionamiento requieren conocimientos especializados y criterio
profesional. El Colegio reconoce el aporte de técnicos, auxiliares y otros trabajadores de la salud, pero
sus competencias no sustituyen la formación ni las responsabilidades propias del químico farmacéutico.
La labor del químico farmacéutico responde a exigencias sanitarias y legales cuyo cumplimiento debe
fortalecerse, no debilitarse, especialmente ante las amenazas que representan la venta ilegal, el tráfico
y la falsificación de medicamentos. En este escenario, contar con supervisión profesional resulta
fundamental para resguardar la procedencia, calidad y seguridad de los productos que llegan a los
pacientes. Debilitar los controles en las farmacias sería avanzar en la dirección contraria a la protección
sanitaria que el país necesita.
Por otra parte, existen alternativas para mejorar el acceso en territorios apartados. El Colegio ha
promovido opciones como las farmacias móviles y populares, además de impulsar la presencia de
profesionales farmacéuticos en localidades aisladas mediante programas de Etapa de Destinación y
Formación (EDF), a semejanza de los programas de profesionales generales de zona de otras áreas de la
salud.
El Código Sanitario también contempla herramientas para enfrentar estas brechas. Su artículo 129
establece la responsabilidad del Ministerio de Salud de adoptar medidas para asegurar la adecuada
disponibilidad de medicamentos, incluidas las alternativas previstas en el artículo 129 C. Asimismo,
existen posibilidades de acceso a través de establecimientos públicos de salud en los casos que
corresponda. Estas herramientas deben implementarse y robustecerse.
La Ley N.º 21.198, conocida como Ley CENABAST, constituye otra alternativa para mejorar las
condiciones de adquisición y reducir los precios de los medicamentos mediante la intermediación de
CENABAST y el establecimiento de precios máximos de venta al público para los productos comprendidos
en este mecanismo. Consolidar su aplicación y ampliar la cobertura territorial permitiría avanzar en el
acceso económico.
Tampoco existe garantía de que reducir los costos de funcionamiento mediante la eliminación de la
dirección técnica se traduzca en precios más bajos para los pacientes o en nuevos establecimientos en
las comunidades desatendidas. La iniciativa, por sí sola, no resuelve los problemas de abastecimiento,
logística ni continuidad de los tratamientos.
La farmacia no es solo un establecimiento comercial: es un centro de salud donde el medicamento debe
entenderse como un bien sanitario y social, no como una mercancía sujeta exclusivamente a criterios de
mercado. Garantizar el acceso implica asegurar disponibilidad, precios asequibles y una dispensación
segura, con la orientación profesional que necesitan los pacientes.
Por estas razones, el Colegio de Químicos Farmacéuticos y Bioquímicos de Chile solicita al diputado Diego
Vergara y a los demás autores, retirar el proyecto en los términos propuestos, a la Comisión de Salud de
la Cámara de Diputadas y Diputados, rechazar la iniciativa en su formulación actual y al Ministerio de
Salud, emitir un pronunciamiento técnico y desarrollar una estrategia efectiva para mejorar el acceso
territorial a medicamentos, utilizando y fortaleciendo las herramientas que ya contempla la legislación
vigente.
Las comunidades rurales y aisladas tienen el mismo derecho a recibir medicamentos y una atención
farmacéutica segura y de calidad que quienes viven en las grandes ciudades.
Chile necesita medicamentos asequibles, establecimientos disponibles y atención farmacéutica segura.
Exigimos políticas públicas que garanticen estas tres condiciones, con pleno respeto a la legislación
sanitaria y al rol irremplazable del químico farmacéutico. El Colegio mantiene su disposición a colaborar
en las acciones sanitarias y legislativas necesarias para avanzar hacia ese objetivo.
Colegio de Químicos Farmacéuticos y Bioquímicos de Chile A.G.
Santiago, 14 de octubre de 2026

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